Transportarte a otro mundo desde tu butaca.





Imagen de Sisoestudio


No siempre resulta resaltante como los demás elementos de una película, pero la dirección artística es clave en todo film, porque es una de las principales causas de su imagen. La dirección artística es dramaturgia visual, esta se encarga de ambientar un film en un lugar y un momento de la historia y de dar a cada obra una estética característica que, a menudo trasciende la calidad del propio largometraje. Junto al vestuario, el maquillaje y los efectos visuales, la dirección de arte confecciona el estilo visual del séptimo arte.

 Imagen de Iedmadrid


Al comienzo del cine las cámaras cinematográficas permanecían ancladas en un trípode a modo de obra de teatro. Cuando los productores y directores comenzaron a ver el potencial del cine como espectáculo y la libertad que daba poder mostrar cosas que en el teatro no se podían, comenzó la  transformación dejando atrás los telones pintados, herencia del teatro, pasando del teatro filmado al nacimiento del cine, tal como lo conocemos hoy en día. En ese momento la industria naciente del cine se vio obligada a construir decorados con volúmenes para dar realismo. Había nacido el oficio del Director de Arte.

Uno de los pioneros en el campo de la dirección de arte fue el francés George Méliès  quien, con su presupuesto astronómico para la época (10.000 francos aproximadamente) convirtió su película numero 400 en la que quizá sea la primera obra maesta del cine Viaje a la luna (1902). Cuidados decorados que combinaban imágenes pintadas con curiosos elementos de atrezzo dieron lugar a paisajes nunca imaginados que mostraron que el séptimo arte podía transpórtanos a mundos fantásticos sin movernos de la butaca del cine. 

 Imagen de Cinema forum 
 
El arte -como también se le llama- hace parte del equipo técnico y artístico de una cinta y es tan importante como desconocido para el común de los espectadores. Esta categoría hace referencia al concepto visual del film y a su atmósfera y se expresa a través de los decorados, objetos y colores, del vestuario y el maquillaje.  Como lo afirma la ganadora del Oscar por Amadeus, Patrizia Von Brandenstein, "la dirección de arte contribuye a dar foco y forma a la película" y añade: "Creo que el cine sería más aburrido e incoherente sin este aporte".

Películas clásicas como "Intolerancia" de Griffith, "El gabinete del doctor Caligari", "Lo que el viento se llevó" tienen en común, el impacto de los decorados. "Una película siempre se da en un entorno y la elección de ese entorno tiene que ver con la dirección de arte", explica Eugenio Caballero, ganador del Oscar por su trabajo para 'El laberinto del fauno'.


 El gabinete del doctor Caligari dejó impactada la 
audiencia por sus decorados extraños, llenos de aristas,
y elementos extravagantes. Imagen de xgusto

La dirección de arte, es la plasmación del proyecto plástico de una cinta, como por ejemplo, la escenografía y todo lo que se ve físicamente en el filme. Se encarga de todos los componentes que pertenecen a la escena, incluyendo los detalles más pequeños e insignificantes. Una buena dirección de arte hace que un set tenga vida, que le pertenezca a alguien y además ayuda a los actores a creerse sus personajes, como señala Caballero.

La directora de arte argentina Margarita Jusid ('El perro' e 'Historias mínimas') coincide en que el valor de este aspecto en una película es clave, aunque no protagónico, es una herramienta más al servicio de la historia, del director y además, porque el cine es un trabajo en equipo. "Un director de arte solo no hace una película, aunque tiene una responsabilidad importante dentro del cuarteto: director, guión, director de fotografía y director de arte".
La dirección de arte hace que una película tenga coherencia estética y que, en últimas, su atmósfera sea verosímil, transmita emociones, conmueva, estremezca; hace que  elementos como los espacios,  el vestuario y los objetos hablen de los personajes, establezcan un diálogo con el espectador y también cuenten la historia. Como lo expresa Patrizia Von Brandenstein los objetos también pueden intrigar, asustar o consternar. Pensemos, por ejemplo en los ambientes claustrofóbicos de Hitchcock y en objetos como una cuerda en ('The Rope' ('La soga').

El decorado, el vestuario y el maquillaje se pueden convertir en una extensión de los mismos personajes y describirlos visualmente. La escenografía puede "hablar" sobre lo que acontece en la acción. Un trabajo efectivo de dirección de arte tiene el poder de inducir al espectador en determinados estados emocionales. 

A contunuación algunas peliculas con destacada dirección de arte:


Blade Runer (1982) Obra maestra de Ridley Scott. Magnificamente ambientada en un futuro de estética modernista asiática.
Las obras neorrealistas también pusieron de manifiesto que la belleza no siempre es el objetivo del director de arte. De hecho, a veces, es todo lo contrario, como en el caso de la argelino-italiana La batalla de Argel (Gillo Pontecorvo, 1965), donde la aspereza y la aparente desorganización son claves. Cuando un film trata de ser realista, especialmente si se trata de un tema tan serio como el de esta película, un estilo afeado es el más indicado: la belleza está en su realismo. En contraposición encontramos dramas de época como Barry Lyndon (Stanley Kubrick, 1975) o Una habitación con vistas (James Ivory, 1985), en los que la belleza de la ambientación (incrementada por la cuidada fotografía) es más importante que la propia trama.
Eduardo Manostijeras (1990), recreada en un barrio residencial muy colorido y particular que acentúa la hipocresía de sus habitantes; su director, Tim Burton, es uno de los cineastas actuales que más valora la dirección artística, como muestran obras visualmente brillantes como Sleepy Hollow (1999) o Charlie y la fábrica de chocolate (2005). Aunque el pionero en crear mundos tan imaginativos como reales fue, por supuesto, George Lucas con La guerra de las galaxias (1977), que, gracias a cuidar hasta el mínimo detalle del atrezzo, logró transportarnos a mundos inimaginables con un presupuesto mucho menor de lo que cabría esperar de tan mítica obra.
Este tipo de superproducciones son las que más se beneficiaron de la llegada de la tecnología digital, que permite confeccionar decorados impresionantes en la pantalla del ordenador para colocarlos a posteriori como fondo de las escenas gracias a la pantalla azul. Se trata de un trabajo de colaboración entre el director de los efectos visuales y el director artístico que no siempre deja claro cuál de los dos merece el premio pero que puede dar lugar a resultados tan fascinantes como el de la trilogía de El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001-2003), que recreó la Tierra Media con una belleza inigualable dando una nueva dimensión realista al género fantástico.

Jessica Mena


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